Qué ver en Guadalupe

GUADALUPE **

Partimos desde Trujillo hasta Guadalupe, ya cerca de ella a faldas del monte hay una rotonda donde se ve la salida de la nueva carretera que accedes fácilmente a la parte alta de la villa o puedes ir por la carretera antigua estrecha y sinuosa que disfrutas del rincón de la misma y entras por la parte baja de la misma que es lo que había la primera vez que lo visite.

Vamos por el camino rápido y nos deja en el alto.

Andando bajamos por la calle principal y al acercarnos a la plaza de Santa María vemos el ambiente turístico del pueblo con tiendas y restaurantes en los soportales de las viviendas y los balcones de madera típicos.

Ya en la misma plaza se encuentra la fuente de los Tres Caños, aquí fueron bautizados los primeros indios que trajo Cristóbal Colon.

Vemos el antiguo hospital de San Juan Bautista del siglo XV, donde se cuidaban a los peregrinos que venían hasta aquí, actualmente es el parador.

Junto a él se encuentra el colegio de los Infantes donde los alumnos aprendían canto, gramática y teología.

Su Real Monasterio

En frente el espectacular monasterio de la virgen de Guadalupe **, en el siglo XIII se le indicó a un pastor donde estaba la imagen de la virgen enterrada en la ocupación musulmana durante 5 siglos.

En el lugar se construyo la ermita a la virgen.

El rey Alfonso XI manda construirla por haber ganado la batalla del salado en el año 1340.

Aquí se realizo la audiencia de los reyes Católicos a Cristóbal Colón donde se le da derecho a partir en las carabelas rumbo al descubrimiento de América.

Su impresionante fachada entrada de estilo mudéjar hace obligada su visita, su interior alberga dos claustros uno de estilo gótico y el otro mudéjar.

Posee cuadros de gran valor de Zurbarán (11 lienzos), Goya y el Greco.

Luego visitas el camarín de la virgen donde puedes venerarla, es la patrona de Extremadura.

Aquí tiene el jaleo de que pertenece históricamente a la diócesis de Toledo, y debida a su importancia los extremeños la reclaman esa diócesis y no se la dejan.

Aparte de temas extraoficiales esto es una maravilla que debes visitar.

Saliendo del Monasterio

Si continuamos la carretera por donde hemos accedido con el coche podemos ver la ermita del Humilladero (está muy lejos para ir andando), aquí Miguel de Cervantes trajo las cadenas de su cautiverio en Argel como ofrenda a la virgen de Guadalupe.

Esta virgen está muy venerada en Méjico.

La visita del monasterio es de algo más de una hora, entre el paseo y la espera de la visita guiada, dedícale medio día con tranquilidad comiendo acá si puedes.

Ver Plano Turístico de Guadalupe